¿Cuáles opiniones importan? Parte 2: El Washington Post

Comunicado del 4 de Abril del 2013
Artículo traducido por ReporteHonesto de HonestReporting, escrito por Yarden Frankl 
En la segunda parte de nuestro análisis del trato hacia Israel en los artículos de opinión de los principales medios de comunicación, echamos un vistazo al diario The Washington Post, uno de los periódicos más influyentes del mundo.
En comparación con el New York Times, nos encontramos con un enfoque mucho más equilibrado hacia Israel, incluyendo un número de editoriales, columnas y artículos de opinión que expresaron su simpatía por la posición de Israel o criticaron a Autoridad Palestina y a Mahmoud Abbas.
Menos es más
Mientras que el New York Times tenía 75 editoriales, columnas y artículos de opinión concernientes a Israel durante el 2012, el Washington Post sólo publicó alrededor de un tercio. Este número menor de artículos de opinión resulta mucho más representativo de diversos puntos de vista del conflicto que los que aparecieron en el Times. Diversos artículos de opinión, a diferencia de los del  New York Times,  expresan  apoyo o por lo menos la comprensión de la posición israelí. Varios de ellos eran incluso crítico sobre Mahmoud Abbas y la Autoridad Palestina.
Editoriales – ¿Qué piensa del Post?
Todos los editoriales del Washington Post publican la importante renuncia de responsabilidad:
Los Editoriales representan las opiniones del The Washington Post como institución, tal como se determina a través del debate entre los miembros del consejo editorial. Los periodistas y los editores no contribuyen a los debates del comité editorial, y los miembros del consejo editorial no tienen ninguna función en la cobertura de noticias.
Esta declaración le deja en claro al lector que hay una distinción entre las opiniones y lo que se supone que es información factual. También da licencia completa a los editores para escribir lo que realmente piensan. La clara separación podría explicar por qué, en general, las páginas editoriales parecen mucho más objetivas que la cobertura de noticias
Lo que surge es una visión muy pragmática de la situación, que no apunta a que toda la culpa por la falta de un proceso de paz se sitúa en Benjamín Netanyahu. De los doce editoriales centradas en Israel durante el año, siete analizan el proceso de paz. Y de esos siete, cinco fueron críticos contra la Autoridad Palestina, Hamas, o el enfoque desproporcionado en los asentamientos. Una culpó a ambos lados y sólo uno era abiertamente crítico de Israel.
Ejemplos de los editoriales que expresaron comprensión por las posiciones de Israel:
  • ¿Qué van a hacer los palestinos después de la votación en la ONU?: Aunque promocionado por el gobierno de Obama como un pacificador, el líder palestino no parece dispuesto a comprometerse a las concesiones que se necesitarían para un acuerdo con cualquier gobierno israelí.
  • ¿Un ‘reset’ en las relaciones Estados Unidos-Israel?: Obama trató de distanciarse públicamente de Israel al comienzo de su mandato, y se equivocó al centrar su esfuerzo para negociaciones palestino-israelíes como una cuestión secundaria – construcción de asentamientos israelíes en la Ribera Occidental y en Jerusalén.
  • La táctica de Mahmoud Abbas ante la ONU: Durante este tiempo el Sr. Abbas ha rechazado en su mayoría las negociaciones con Israel, alegando como pretexto la continuación de la construcción de los asentamientos israelíes en la Ribera Occidental. Israel ha ofrecido a la Autoridad Palestina una serie de concesiones a cambio de reanudar el proceso de paz, incluida la liberación de prisioneros y una concesión de gas natural potencialmente lucrativo. Pero Abbas no está de acuerdo.
Mientras que el Consejo de Redacción también fue crítico de Israel y del gobierno de Netanyahu, estas críticas se expresaron dentro de un contexto más amplio. Esto está en marcado contraste con el New York Times que en repetidas ocasiones ha dado a entender que si Israel haría más concesiones, un acuerdo de paz podría estar a la mano.
Columnas y artículos de opinión: En referencia al bebé muerto
También hubo veintiséis columnas y artículos de opinión que trataron sobre Israel durante los últimos trece meses. Estas opiniones variaron en todo el espectro. Algunos criticaron a Israel. Sin embargo, otros siguieron la línea editorial y profundizaron en la Autoridad Palestina. Uno en particular nos llamó la atención, porque se refiere a la labor de los defensores de la justa cobertura de los medios sobre Israel.
Este tipo de guerra aplasta el carácter de la gente decente, por lo que los palestinos se puedan alegrar cuando se enteran de cohetes dirigidos a las familias en Tel Aviv, o los partidarios de Israel pueden denunciar a periódicos por publicar una fotografía de un periodista palestino llorando acunando a su hijo muerto, o enviar mensajes de correo electrónico encabezados por “En referencia al bebé muerto.” – [haciendo clara referencia a un artículo que explicaba que el bebé no había sido muerto por el ejército de Israel, sino por Hamas]  
Pero esta es una comparación falsa y engañosa. Cuando HonestReporting y otros escriben sobre los números de bajas de palestinos no es en absoluto para tratar de disminuir o menospreciar el sufrimiento. Mejor dicho, cuando las fotos son escenificadas para hacer que Israel parezca culpable de atrocidades horribles, procuramos exponer la tendencia de los periodistas más que dispuestos a reportar las acusaciones infundadas en contra de Israel.
Al buscar en Google la frase que Ignatius usa, usted encontrará una entrada del blog de Atlas Shrugs que evidencia los detalles de la puesta en escena de fotos de niños muertos por parte de Hamas. Estas imágenes se utilizan para acusar a Israel, cuando en realidad los niños fueron asesinados por Hamas. Sin embargo, Ignatius quiere que en lugar de utilizar estas decepcionantes fotos como evidencia para desestimar la simpatía de quienes apoyan a Israel.
Comparar a aquellos que señalan falsedades en los medios de comunicación con los que alientan los ataques con misiles sobre Tel Aviv es absurdo. Una cosa es tener una opinión crítica de Israel. Es algo completamente distinto a escribir falsedades disfrazadas de meras opiniones.
Por otro lado, el Post tiene columnistas como Richard Cohen (que no debe confundirse con Roger Cohen del New York Times). Cohen ciertamente no siempre apoya las políticas israelíes. Pero él entiende la distinción entre Israel y sus enemigos, y es  más crítico que los que comparan a los dos. Aquí está un ejemplo:
Lo que varios escritores editoriales y otros parecen no entender es que el acuerdo de paz que acusan a Israel de boicotear es, de hecho, impedido por el uso de la violencia por parte de Hamas. ¿Quién quiere hacer la paz con extremistas? ¿Quién quiere renunciar a territorio por promesas ofrecidas por fanáticos que leen a Hitler como inspiración? Israel ya se retiró de Gaza una vez. Invernaderos que fueron reformados por los filántropos judíos en Estados Unidos quedaron abandonados. Los invernaderos fueron destrozados y con ellos lo que ahora parece optimismo ingenuo. Pronto, Hamas tomó el control y los cohetes comentaron a golpear contra Israel.
Un artículo de opinión en el Washington Post que también lleva a la tarea de los medios de comunicación por su equivalencia moral fue escrito por el embajador israelí para los Estados Unidos, Michael Oren.
Pero Hamas también tiene una estrategia mediática. Su propósito es retratar los esfuerzos sin precedentes de Israel para minimizar las bajas civiles en Gaza como los disparos indiscriminados contra las mujeres y los niños, para convertir las acciones de autodefensa a las que Israel tiene derecho en crímenes de guerra. Sus objetivos son para aislar a Israel a nivel internacional, para atar las manos y no devolver el golpe a aquellos que tratan de matar a nuestros ciudadanos y para deslegitimar al Estado judío. Hamas sabe que no puede destruirnos militarmente, pero cree que podría hacerlo a través de los medios de comunicación.
Y en una refutación directa a la afirmación de Ignatius:
Los medios naturalmente gravitan hacia historias dramáticas y altamente visuales. Informes de 5,5? millones de israelíes se reunieron todas las noches en refugios antibombas apenas compiten con el padre palestino entrevistado después de perder a su hijo. Ambos son, por supuesto, de interés periodístico, pero el primero narra una historia más completa, mientras que el segundo despierta emociones.
En general, de los dieciocho artículos de opinión y columnas que podrían identificarse ya sea como críticos o de apoyo a las acciones y políticas de Israel, hubo nueve en cada lado. Una buena parte de estos artículos de opinión trataron sobre si un ataque militar contra Irán sería eficaz o no. Es apropiado que en un asunto tan polémico, un amplio espectro de voces fueran publicadas. (A diferencia de un solo artículo de opinión argumentando a favor de un ataque militar del NY Times.)
Conclusión
Nuestra conclusión de relevamiento de todo un año de artículos de opinión del Washington Post es que al periódico se le debe reconocer que: 
a) Es evidente que separa la opinión de la cobertura de noticias; y
b) La presentación de una serie de opiniones y un gran número de artículos de opinión que proporcionan una visión equilibrada de las políticas israelíes.
El problema real es por qué la cobertura noticiosa del Post no refleja el mismo compromiso de proporcionar el contexto y el equilibrio como las páginas de opinión. Creemos que las mismas normas reflejadas en las páginas de opinión se deben aplicar a todos los informes.
Este es el segundo segmento en nuestra serie de análisis de las páginas de opinión de los medios de comunicación más importantes. El primer segmento, “¿Cuáles opiniones importan: una mirada al New York Times”  concluyó que el número abrumador de editoriales, columnas y artículos de opinión en el New York Times representan perspectivas anti Israel o en contra de políticas israelíes.
Manténgase atento. El siguiente segmento examinará Los Angeles Times.

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