Empecinado el New York Times proporciona imágenes sesgadas

Comunicado del 27 de noviembre del 2013 
Artículo traducido por ReporteHonesto de HonestReporting, escrito por Alex Margolin.
A pesar del reconocimiento de los editores de que el periódico actuó mal al ilustrar una historia sobre el asesinato de un soldado de las FDI con una foto de la madre de un asesino palestino, y un sinnúmero de quejas de los lectores no fueron suficientemente efectivas, el New York Times está yendo más profundo y se niega a reemplazar la fotografía ofensiva.
De este modo, el medio ha producido un monumento que sostiene los peligros del falso “equilibrio” y su propia ambigüedad moral.
En una segunda columna del editor del Times, Margaret Sullivan y en un correo electrónico personal para HonestReporting, Philip B. Corbett, el jefe de redacción adjunto, dijeron que la sustitución de la foto sería una violación de la política del periódico contra el cambio de los materiales publicados después de que hayan sido publicados.
El hacer esto, afirma Corbett, podría dañar los archivos del periódico:
En primer lugar, nuestra columna de correcciones está pensada principalmente para corregir errores de hechos. No hay duda de un error de hecho aquí.
Otros también han planteado la idea de cambiar la presentación de fotos después del hecho. Pero, salvo para corregir errores de hecho, muy raramente cambiamos o eliminamos el contenido publicado. Las historias que permanecen accesibles a través de nuestra página web se sustentan en nuestro archivo electrónico de lo que The Times ya ha publicado, en paralelo a las versiones impresas y en microfilms de nuestro archivo que siempre hemos mantenido.
Mis colegas y yo con frecuencia recibimos solicitudes para modificar o eliminar el material publicado de nuestro archivo, por una amplia gama de razones. Les explicamos que nuestra política es no hacerlo. Excepto los errores de hecho, si recurrentemente volvemos a historias publicadas días, semanas o años anteriores, resorbiendo, reeditando, agregando o eliminando fotografías u otros elementos, muy pronto nuestro archivo dejaría de ser un archivo.
Corbett estaba respondiendo a un correo electrónico de HonestReporting sugiriendo que el periódico agregaría un vínculo a la publicación original dirigiendo a los lectores a la declaración pública del editor, donde indica que el uso de la fotografía estuvo mal.
Su declaración contiene dos cuestiones que requieren consideración. La primera es su declaración de que no se necesita ninguna corrección, porque las correcciones se aplican sólo a los errores de hecho. Él está, en esencia, marcando la diferencia entre hecho y significado. Una puede decirle al lector qué sucedió y la otra le permitiría colocar la información en el contexto adecuado.
Si bien no se cometieron errores de hecho, incluso los propios editores del periódico admiten que la utilización de la foto estuvo mal. Pero si los hechos no justifican ninguna corrección, qué estaba mal? El significado. El lector es inducido erróneamente gracias a la foto a simpatizar con la madre de un asesino a expensas de la simpatía que generaría hacia la víctima y sus familiares.
Si las emociones incorrectas de los lectores no justifican una corrección, es difícil cree que el periódico está genuinamente preocupado por proveer la historia correcta en primer lugar. Y esa es la esencia del sesgo y las tendencias.
El segundo tema digno de mirar críticamente es la afirmación de que la adición de un enlace a la versión digital de la historia degradaría los archivos digitales del periódico, que son “paralelos a las versiones impresas y en microfilms”. En realidad, sin embargo, el medio digital, que es fluido, es fundamentalmente diferente de las versiones impresas y en microfilm, que son estáticas. Sugiriendo que no hay manera de agregar una nota del editor explicando acontecimientos relevantes permite que el lector comprenda lo que se publica, se refleja la falta de voluntad e imaginación, no la falta de posibilidades técnicas.
Tal como está, el artículo y la imagen que lo acompaña, permanecen en línea como una ilustración clásica de la parcialidad contra Israel, que es frecuente en la prensa dominante.
Por cierto, no es la primera vez que el New York Times se ha centrado en las madres de los terroristas. Mire el vídeo a continuación:

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